He llegado a un nodo en mi vida, un punto de inflexión de mi destino, cambios bastante rápidos que no veía venir y modifican completamente mis planes a corto, mediano y largo plazo, básicamente todos los planes a b c que siempre hago han sido destruidos, en estos momentos ya estoy improvisando en el día a día.
Pero esos cambios por más que no queramos que lleguen y los evitemos al máximo, muchas veces son inevitables y es como lo tomemos lo que nos va a permitir seguir adelante. Como mi situación con mi extinta cabellera, he tenido una pérdida de cabello en los últimos años, llegando al nivel que en la parte de adelante me quedan 3 pelos, Hugo Paco y Luis, evitando la realidad intentaba peinar los largos mechones laterales para que se mimetizara todo y diera la ilusión que tenía más cabello, pero cada vez era más difícil. Así que tome la decisión de rasurarme el cabello, la ventaja es que ya tengo escusas para usar gorras y sombreros que me encantan.
Y creo que es aceptar los problemas, enfrentar los miedos y aceptar los cambios de mareas lo que finalmente nos lleva a la iluminación, nombre de la pieza en la que he estado trabajando, la segunda de 5 partes principales y una secuela en la que pensé cuando me corté el cabello. creo que en las vacaciones puede que la termine, por ahora está en trazos y tachones que les comparto en estos momentos.
